una-tarde-sin-nada-para-hacer-3

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Subject: Una tarde sin nada para hacer part III Una tarde sin nada que hacer 3 (The third part of a fictional story involving a 13th year old teen boy and a man. It has explicit descriptions of male gay sex.In spanish). La calle peatonal del centro estaba repleta de gente, aún en horas de la mañana. De comercio en comercio Kevin se demoraba mirando las vidrieras.No era de gustarle aquello de recorrer locales comerciales, pero necesitaba ropa, para no llevar siempre lo mismo,ya viejo y gastado. Salió de un local con un jean gris, de otro con medias, y en una tercera boutique tardó en decidirse por una remera. Compró una de color naranja sin mangas. Tenía brazos delgados, sin mucho músculo que mostrar, pero la encontraba sexy, agradaría a algunos hombres, al ogro por ejemplo, si era que iba a haber otro encuentro con él. Cargó todo en la mochila que había comprado, y se fué aliviado d esa calle repleta de roperías. Entró en un local de jueguitos electrónicos, y jugó ficha tras ficha lidiando con una de esas máquinas ruidosas. Le sobraba aún dinero.Se propuso en no gastar todo y emprender el regreso caminando a su casa. Tenía que estudiar, se acercaban los exámenes de las asignaturas que tenía pendientes, y no era mucho lo que había hecho hasta entonces. Llegó a su casa. Tenía hambre. Llamó para avisar que había llegado. Por costumbre, pues sabía que no había nadie. Abrió la heladera, quedó algo de lo que habían comido el día anterior, algunas sobras y dos patas de pollo. Comió de pié paseándose por la cocina. Advirtió sobre la mesa una esquela con un billete. “vuelvo tarde, cómprate algo de comer, pizza si quieres. Besos”. Cuando terminó lavó todo y dejó la cocina impecable. Fue a su pieza y dejó la mochila sobre la silla. Se tiró a la cama. “Estudiar… no tengo ganas.” Decidió postergar un día más. Hacía mucho calor, el cielo estaba nublado, pero la tarde igual estaba como para ir a la piscina pública. Con esa idea volvió a levantarse. Sacó las compras de la mochila y puso un toallón y un traje de baño que encontró en un cajón, por suerte, pues de eso se había olvidado de comprar. No se bañó esta vez antes de irse. En la piscina había duchas. Se mojaría antes de meterse en el agua y tenía el pálpito que esta vez no estaría atiborrada de gente. Y en eso tuvo razón: había espacio para nadar, y para caminar sin andar con extremo cuidado para no llevarse por delante una criatura. Reconoció a dos de sus compañeros que solían venir con frecuencia. De uno de ellos no se acordaba el nombre, era rubio, tenía su edad o un poco más. El otro, Diego, bastante más grande, de tez oscura y pelo enrulado, debía tener ascendencia africana o caribeña, siempre sonriente. Estaban sentados en el borde del agua, mirando sobre todo, lo que sucedía, la gente que había. cuando vieron a Kevin lo invitaron a unirse a ellos. -“Mira esa rubiecita… allá..si no está para montársela ahí mismo..” decía el chico de su edad, que Kevin consideraba bastante arrogante. -“A ver, .. a cuál de esas tres te clavarías.. yo, la rubia…qué tetas!”. -” A mí.. me gusta la de al lado, la morocha flaquita”.. dijo Kevin, para seguirle el juego. -“Ni que me paguen.. replicó el rubiecito, mientras se iba poniendo de pié. “Debo irme, tengo entrenamiento.. Gocen con la vista y háganse un levante!” dijo despidiéndose. -” O una paja!” le aclaró Diego al rubiecito mientras se alejaba. Rieron los dos. – “La verdad.. es que mucho no me gustan, hay mejores” dijo Kevin. -“A tí te gustan los hombres” dijo Diego en tono de broma. Kevin le dió, jugando, un puñetazo en el flanco. Diego se defendió riéndose.” De veras, a veces me parece..” agregó el muchacho, más serio. “O, mejor dicho, gustas a los hombres, tal vez no es lo mismo. Eres delgado, bonito, tienes unos ojos, que a veces a mí se me pone un poquito dura”. Kevin le iba a dar otro puñetazo, pero el muchacho por precaución se alejó.”No te ofendas, sólo bromeo.” dijo finalmente.”Igual.. qué importancia tiene..” agregó para sí mismo. El chico no dijo nada, miraba las nubes reflejarse en el agua, se movían para todos lados, danzaban. Permanecieron sin hablar por un buen rato. Los niñitos que jugaban en el agua eran bullangueros y, más aún las madres que los cuidaban. Diego, tocándole el brazo, señaló al chico un hombre que estaba del otro lado de la piscina. -“Ese señor.. allí..el otro día te ví con él, lo conoces?”. Era el hombre de la piscina..: Marco, así recordó que se llamaba. Estaba hablando con un chiquillo, de su edad o menor aún. Cada tanto le tocaba el hombro, le sonreía. No podía ver la cara del chico, era rubiecito, delgado. Kevin estaba adivinando lo que pasaba. -“Ah..si.. es un conocido”, dijo indiferente,y volvió a mirar las nubes moviéndose en el agua. -“Es un pariente.. un tío tuyo?” -“No.. un conocido”, repitió de mal humor. Fingía, pero no lo perdía de vista. Los vió irse, juntos, hacia los vestuarios.-“vamos Kevin, te estás haciendo el desentendido, si no me quieres decir no me digas…pero que estás escondiendo algo, eso se nota.. qué es.. un tipo que está en la droga o algo de eso?”. Kevin apretó los labios, ahogó la tensión torciendo los dedos y cerrando un puño. No iba a soportar seguir callado, siempre guardándose todo, el muchacho negro lo comprendería, así le daba la impresión. Y siempre mirando el agua habló: -“La semana pasada me llevó a su casa. Salimos de aquí en su auto”. -“Me parecía algo así”, interrumpió Diego, “los ví mucho tiempo sentados conversando, me pregunté de qué estabas hablando con ese señor, porque.. después no los ví más”, agregó Diego, ajeno a lo que Kevin estaba por decir. Pero el chico no se atrevía a seguir.-“Para qué te llevó?”. Kevin se encogió de hombros y sonrió avergonzado: -“Follamos”, niğde escort dijo en voz baja. “Mientras estábamos aquí en la piscina hablábamos de eso, y yo le dije que lo haría por dinero, como un juego. Quería sólo ver hasta donde llegaba el tipo. Y después… no sé.., es como que ya no quería salir de ese juego.. me tentaba, también tenía miedo, pero no quería parecer… En su casa me aseguró que no me haría daño, y que me pagaría, más de lo que le pedí. Quería besarme.. y lo dejé. Me pidió que le chupe la pinga, pero me negué. Eso no importaba, pero sí que me ponga en cueros. No le quise decir que no. Primero yo, y después se desnudó él. Tenía una verga así” dijo mostrando con un gesto con las dos manos.” Me abrazó.. me pidió que lo acariciara.. le hacia todo lo que me pedía. Me llevó a su cuarto, tenía una cama grande. Y allí cogimos… mejor dicho… me dejé hacer sin retobarme.. y la verga .. me la puso: mi amor.. mi amor, me decía, hasta que acabó, adentro mío”. Kevin, en su relato, no había notado la visible erección de su compañero, que había colocado un brazo encima, para ocultarla. Hubo un silencio prolongado. -“O sea.. que te culeó el tipo.. y te pagó?” Kevin no contestó, y después de otro prolongado silencio siguió: -“Al final.. le dije que me había gustado.. y.. qué tiene de malo?”. El chico intentó poner algo de drama en su confesión, le salía muy bien,sabía que aquello seducía, también las lágrimmas brotaban a su gusto: “Volví a casa.. sólo..si iba a pasar un camión en ese momento,te juro, me hubiera tirado bajo las ruedas”. Miró a Diego, tenía los ojos húmedos.”Por faVor… no le digas a nadie”, y volvió a mirar el agua, dos lágrimas cayeron sobre sus rodillas. Sintió sobre su hombro una mano, cálida, y un frémito recorrió su cuerpo. Diego guardó su mano sobre el hombro de Kevin por un buen rato. -“No me parece mal.. si quieres no voy a decir a nadie, te lo prometo”. Kevin se levantó, como para irse, pero Diego lo retuvo del brazo: -“Vamos a tirarnos al agua. Quiero nadar”.Y lo tomó por el puño hasta que llegaron al trampolín. El chico se animó y se zambulló detrás de Diego. Nadaron juntos, volvieon a zambullirse y nadar hasta cansarse. -“Tengo hambre..” dijo al pié de la escalinata. “Vamos a comer? Una hamburguesa por lo menos”. -“Yo también pero no tengo plata”. “-Por esta vez te invito yo, pero no exageres, que tampoco tengo tanto”. Salieron del agua y fueron al pié del muro donde el muchacho tenía su mochila. “Quédate aquí, vuelvo con las hamburguesas”. Y Diego se perdió entre la gente. Kevin se sentó en el escalón. Desde allí se puso a recorrer con la mirada el lugar. No vió ni a Marco ni al rubiecito que estaba con él. “Seguro que el tipo se lo llevó a su casa”, se dijo. “Se lo debe estar clavando, en el living o en el dormitorio, pobre chiquillo, ojalá pueda disfrutar también él”. Vió llegar a su compañero, cargado con dos hamburguesas y una coca grande, y dominado por el hambre, se olvidó del resto. Fueron al parquecito contiguo a la piscina, allí había césped y árboles. Se sentaron al pié de un árbol y Diego le entregó la hamburguesa a su amigo, poniendo la coca entre ambos. Comieron con avidez y bromearon sobre algunos personajes bizarrros que tenían a la vista. Entre sorbo y sorbo de coca hacian competencia de eructos, algunos tan fuertes, que la gente que estaba cerca se daba vuelta y los miraba. Tras comer su hamburguesa, Kevin se tendió en el césped, sobre el pecho, con la cabeza apoyada en el antebrazo. Diego fué a llevar la botella vacía y la servilletas al cesto de residuos. A la vuelta se sentó al lado del chico, rodeando las rodillas con sus brazos. No hablaron. Kevin sintió que el muchacho lo estaba mirando, y aún mas, que tenía los ojos fijados en su nuca, y tal vez era la fantasía que le hacía creer que aquella mirada recorría su cuerpo hasta sus tobillos,era una sensación que el chico sabía percibir con mucha certeza. Y Un soplo de deseo recorrió su cuerpo , se transformó en calor en su vientre y fue a despertar su sexo. No se movió y fingió dormitar, pero su imaginación erótica comenzó a tomar forma: esa piel… el color oscuro y lo lisa que era… qué tal una noche acá en el parquecito, no habiendo nadie y entrando por alguna abertura en el cerco, ambos sobre la hierba, su cuerpo oscuro no se vería en las tinieblas, sí sus propios miembros pálidos, debatiéndose bajo la luz de la luna. Podría hacerlo con el muchacho, y si trataba… El chico se incorporó y se sentó frente a Diego.”Eres de descendencia africana? Digo… por tu color”. -“Mi padre es dominicano,igual que mi madre…. cómo te diste cuenta”? Ambos rieron. -“Tienes linda piel…me gusta…así oscura”. El muchacho se miró y luego miró a Kevin. -“También tú me gustas…o sea..tu piel, claro”. Kevin sonrió bajando la mirada a las lineas y círculos que sus dedos trazaban en la hierba. Hubo un silencio entre ellos, el muchacho se puso a mirar los trazos que el chico hacía: qué haces?”. -“Nada, dibujo el césped”. Diego se acercó unos centímetros. -“Disculpa que hable otra vez de lo que me has contado…pero puedo imaginar porqué el tipo ese te llevó a su casa”. El chico lo miró bruscamente: -“Porqué?”. -“Porque eres muy sexy.. habrá sentido lo que ahora yo siento, llevarte a algún lugarcito apartado y estar contigo,solitos..” Kevin volvió a sus dibujos en la hierba, esta vez con nerviosismo. “Si tú lo dices…”. El muchacho comenzó a buscar palabras adecuadas, era algo que le costaba,decirlo sin que el chico perciba sus deseos cada vez más ardientes: “..no me gusta el sexo entre hombres… nunca me llamó eso…pero a tí te veo distinto. si no fueras tan.. menor de edad trataría de seducirte”. -“No soy tan menor”, protestó. nişantaşı escort El muchacho sonrió:”Eso sí que no te creo..debes andar por los doce, si es que los tienes. Apenas habrás pasado por la edad de jugar con autitos de carrera y robots de plástico. A ver, muéstrame tu documento”. -“Nunca lo llevo encima”, se defendió sonriendo el chico,”lo puedo perder…Está bien, pero no doce, ni menos: tengo trece, los cumplí hace dos meses”. -“Hubiera dicho menos, pero bueno, te tengo que creer”. Kevin seguía con sus dibujos en la hierba, no paraba de sonreir esta vez:” y qué harías entonces?”. Diego no titubeó:”Te pediría que te dejes… que tengamos sexo juntos, como jugando, y que me enseñes cómo, yo no sé nada, nunca lo hice con chicos, tú ya sí, si es verdad lo que me contaste”. Kevin, después de tratar de asimilar aquellos términos, volvió a ponerse serio: -“Yo tampoco, sólo una vez con un hombre grande, me lo había pedido, dijo que le gustó.. tal vez a ti también te guste. Si es por mí, o sea jugando,sí. Sólo quiero que no me lastimes”, y sus ojos volvieron a humedecerse. -“No quiero lastimarte. Kevin, quiero ser tu amigo, no te agradó lo que acabo de decirte,tampoco me imaginé que llegaría a decirte tal cosa.. perdóname”. Diego se incorporó y fue a sentarse otra vez contra el árbol, a cierta distancia del chico, y se dedicó a mirar el movimiento de los bañistas en la piscina. Se levantó, seguramente para pegarse otra zambullida.”Voy al agua, vienes también?” -“Después” murmuró el chico, abocándose en aplastar la hierba con la mano. Al verlo irse, abandonó su tarea y se tendió bajo la copa de los árboles. No por mucho tiempo, pues repentinamente decidió levantarse e ir a la piscina. Buscó a Diego entre la gente que estaba adentro, y cuando lo ubicó se sentó en el borde, tratando de no perderlo de vista. Cuando vió que estaba trepando la escalinata para salir, fue a su encuentro: “Me voy a mi casa… tengo que ir”. -“Ya? Pensé que ibas a quedarte por más tiempo”,preguntó el muchacho sorprendido, chorreando agua. -“Tengo que estudiar…pero igual..si no quieres venir conmigo un rato?” -“Si tienes que estudiar… no sé…pero..sí, me gustaría” -“Vamos entonces!”y la voz de Kevin sonó muy animada. -“Espérame, tu estas seco.. yo tengo que ir al vestuario a cambiarme”. Se encontraron en el portón de entrada. -“Es hacia allá, son seis cuadras”, dijo el chico. -“Ven por aquí, vamos con mi moto!” Kevin no sabía que el muchacho tenía una moto. Le indicó que se siente atrás.”Préndete de mí, o cuando arranco te quedas sentado en el suelo!”. El chico subió y se aferró a la cintura de Diego. “No tan apretado.. tengo que manejar! Mientras Diego estacionaba su moto, el chico fue a buscar las llaves en su escondite. -“No hay nadie?” Preguntó Diego. -“No, mi mamá viene tarde hoy”. Lo hizo entrar y cerró la puerta de entrada por dentro con la traba.”Ven, por acá”. Y lo condujo al living. Diego miró a su alrededor, curioso, aquella habitación era como su casa toda entera. _”Mira… desde acá se ve tu moto”. El muchacho se acercó al ventanal que daba a la calle.”Bonita casa, es más grande que la mía”, observó. Tan cerca estaba de Kevin. -“Uf.. hace calor”, se quejó el chico con voz nerviosa. Se quitó la remera, dejándola plegada en el respaldo de la silla. Diego titubeó y lo imitó, dejándola en la misma silla. -“Mira… canela y amarillo. Tu brazo es color canela, y el mío es amarillo”, dijo Kevin acercando su brazo al del muchacho. -“Amarillo no.. más bien blanco quemado por el sol, … y delgado.. falta hacer pesas,” y Diego tensó su brazo para poner de relieve los músculos.”A ver tú…” Kevin flexionó a su vez el suyo pero no fue grande el resultado. El muchacho echó a reírse, y Kevin, haciéndose el ofendido le dió un empujón, haciéndolo trastabillar y casi caerse hacia atrás. El chico, riéndose se alejó, pero el muchacho saliendo tras él lo alcanzó pronto, atrapándolo. Kevin se dejó caer en el sofá que estaba al lado, y Diego se echó encima de él. Lucharon riéndose a carcajadas. -“Te rindes? preguntó al fin el muchacho, dominándolo y aprisionándolo con brazos y piernas. Se miraron, ambos respirando a ritmo acelerado, el corazón de Kevin estaba por salirse del lugar, más aún cuando percibió el bulto sólido de Diego, apretándose sobre su vientre. “-La tienes parada…” observó burlón -“Kevin… quiero follarte”.Su voz había cambiado de golpe, ronca y cavernosa. El chico terminó relajándose, pero su pecho se elevaba y descendía como un fuelle. Diego se reacomodó cubriendo el cuerpo del chico, ubicando su cabeza a la par. Su boca, instintivamente buscó los labios que tenía justo debajo y parecían llamarlo, y pronto se sellaron en un beso, interrumpiendo y volviendo a empezar una y otra vez, inseguros al principio, creciendo rápidamente en un deseo cada vez más incontenible. Las manos de Kevin, con sus dedos largos se entremetían entre el pelo enrulado y las del muchacho trataban de arrastrar el traje de baño del chico hacia las rodillas, tironeándolo hacia abajo con dificultad. Riéndose por las cosquillas que sentía, despegó su boca de la del muchacho.”Qué estás haciendo?” Quiero desnudarte… y yo también”, murmuró Diego.”Vamos a mi cuarto…? es mejor que acá”. Diego se incorporó liberando al chico de su peso, dejó que se levante y lo siguió de cerca. Carnero nuevo detrás de la borreguita en celo. Ambos se desnudaron, Kevin sólo tuvo que quitar su traje de baño, mientras que Diego desabotonó su jean y lo arrastró junto con su boxer hacia los pies. La verga del muchacho erguida casi a pleno, salió de un envión hacia adelante.El chico se sorprendió.. tan desarrollada y no era aún adulto. ankara olgun escort Sin decir nada, salió del cuarto y buscó en el baño aquel pomo de gel verde que había visto una vez, ahora semivacío. Volvió enseguida mientras se colocaba una buena porción en la palma de su mano. Lo halló de pié junto a la cama, esperándolo. Kevin se puso de rodillas y untó con el gel el sexo erguido del muchacho. Excitado, éste se arrodilló a su vez frente al chico, y, ciñéndolo por su cintura, lo alzó y lo echó sobre la cama, dejándose tumbar él mismo encima. Kevin se debatió gimiendo, ya no para rechazarlo, acomodándose y levantando las rodillas por el placer del contacto. El chico rodeó con la mano el largo y duro pene que procuraba entrar pero no daba en el blanco, quería frenar el impulso incontenible del dominicano, pero era demasiado fuerte, él mismo lo ubicó en la entrada de su ano. Apretó los dientes y elevó un gemido agudo al sentir el paso de la verga por su estrecho canal. “Despacio..” dijo Kevin. Pero el muchacho no escuchaba, seguía avanzando. Moviendo su cintura y sus caderas,y sobreactuando para hacerle sentir lo mucho que gozaba, el chico se fue acomodando al vaivén de Diego, que ya tenía los testículos golpeteándole las nalgas. Sintió que el muchacho se corría sin dejar de moverse. Claras pulsaciones en sus entrañas. Kevin no quería tan pronto, pero la fogosidad del dominicano no pudo impedir aquella monta casi animal, siempre moviéndose,sin que su verga mermara en su volumen. Al contrario, le parecía que aumentaba de tamaño, que en su vientre había menos lugar. Se miraron, ambos tenían en sus ojos un brillo febril, las manos de Kevin recorrían la espalda lisa y morena, los dedos buscaron anclarse en ella. No podía más, separó más aún sus rodillas, arqueó su cadera hacia arriba y abajo una y otra vez, hundiéndose en un mar de gozo intensísimo e,inevitable,llegó al placer máximo. Gimió en voz alta y su sémen blanco quedó aprisionado entre su vientre y el de Diego, que colmado por las contracciones que debía sentir, eyaculó por segunda vez, terminando por llenar aun más el vientre del adolescente. Al sentir que le faltaba el aire, Kevin trató de empujar el pesado cuerpo del dominicano. Quedaron un buen rato lado a lado con los ojos abiertos mirando hacia arriba,y volviendo de a poco a respirar normalmente. Kevin se incorporó, tenía su cuerpo húmedo y pegajoso, saltó por sobre el cuerpo de Diego y se dirigió al baño. Cuando volvió, limpio y con buena carga de perfume, encontró a Diego en la misma posición. Volvió al lugar dejado libre, y se tendió colocándose a su lado,con su cabeza sobre un hombro. Quedaron sin decir nada, ninguno de los dos parecía con ganas de hablar, y el chico cerró los ojos. Por fin Diego rompió el silencio: -“Tienes aún mucho por estudiar…?” -“No.. tengo solo que pasarle una leída, y eso no me llevará mucho.” -“Quería quedarme un rato más”. Kevin le respondió con vivacidad:”No te preocupes por eso, yo me siento en el escritorio y puedo leer, no me molestas. Tu puedes quedarte aquí, a la noche viene mi madre, y entonces sí te tendrías que ir..antes”. -“A qué hora..” -“Ella volverá tarde, falta aún bastante..” -“Y no hay nadie más que vive aquí? No tienes hermanos?” -“Tengo un hermano más grande, pero vive con mi padre, bastante lejos. Mamá tiene un amigo, que ahora viene casi todos los días, pero viene más por mí que por ella, eso al menos creo ahora.” -“Por qué lo dices? -“Es muy manosero.. mano en el hombro..mano en la espalda,yo se la quito.. me regala cosas, una linternita el otro día..” -“Hay gente así, eso no quiere decir”.. Kevin volvió a interrumpirlo: -“Una noche, debía ser la madrugada, vino a mi pieza y se sentó en mi cama. Me asusté al principio. Dijo él que no podía dormir, que si lo dejaba estar un ratito en la cama conmigo. Le dije que no y me dí vuelta.Se fue. Desde entonces cierro con llave de noche.” Diego giró y se ubicó casi sobre Kevin, pasando una pierna por sobre las del chico y rodeándolo con sus brazos, apretándose contra su cuerpo.”Debías estar soñando” dijo en voz muy baja y muy cerca de la boca de Kevin. -“Ey ..que no soy tu novia.. nosotros estamos jugando,te acuerdas que lo dijiste?” respondió risueño”Que diría si te viera así?” -“qué me importa..” -“Estoy seguro que no te la cogiste..” -“Ella no me atrae como tú..” -“Tendrías que hacerlo, no estarías tan caliente ahora..” -“Si estoy aquí es porque tú me trajiste..” -“Me hubieras llevado a algún sitio abandonado”. -“Y te hubieras dejado..?” -“..Sí..” y agregó murmurando apenas:” tenía ganas de desnudarme y que me vieras así, había pensado en el terreno baldío al lado de la piscina..pero aquí es mejor”. – Diego no lo dejó continuar. Su boca fue en busca de los labios del chico y metió la lengua entre sus dientes. Hubo lucha en sus bocas, gemidos, mordiscos en el cuello, en el pecho de Kevin las tetillas que lo turbaban ya en la piscina, estaban bajo su lengua,suyas al fin. Quiso que aquella boca entreabierta mojara la cabeza de su verga y la envuelva, pero no iba a soportar,era demasiado urgente tener su miembro hundido en el fondo de su vientre -“Date vuelta”, dijo el muchacho casi sin voz. Y el chico obedeció. Y Diego se tendió encima y cogió a Kevin, entrando en él, hasta el último centímetro de su pene, aprisionando sus piernas con sus muslos, manteniéndolas juntas,tan estrecho y gozoso era así.. juntos también se movían los cuatro pies. Cuando Kevin despertó,el cuarto estaba oscuro y silencioso. La ropa de Diego ya no estaba. Se había ido, le había tendido una manta sobre su cuerpo desnudo, para que no tome frío. Ducharse.. vestirse.. arreglar el cuarto..tender la cama, rápido, antes de que vuelva su madre. Y cuando ella abrió la puerta del cuarto, lo encontró al chico sentado en su escritorio, leyendo para el examen de mañana. Gracias por leer mi cuento; Críticas malas o buenos comentarios serán bien recibidos y contestados. Hacer una donación a este sitio contribuirá a que podamos seguir disfrutando de los relatos aquí publicados

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